miércoles, 10 de enero de 2018
La ausencia de una temprana acción del estado, arraigó el narcotráfico en Colombia
La violencia que azota a Colombia y que hoy ubica al país como uno de los principales exportadores de droga en América Latina, es producto de la permisividad que se le dio por parte del estado a la ilícita actividad desde cuando varias zonas de la nación se convirtieron en los principales abastacedores de marihuana al mercado norteamericano.
La permisividad que se le otorgó al ejercicio del narcotráfico a partir de los ochenta cuando cultivadores y" comercializadores" de marihuana hicieron surgir el mundo fantástico de la ampulosidad económica,con camionetas cuatro puertas, jets privados , lujosas mansiones y las grandes parrandas acompañadas de grupos musicales que desde entonces sentaron su reinado en Colombia.
Junto con ese frenesí del dinero y de lujos, llegó lo que nunca había ocurrido, la contaminación del sistema judicial y político que empezó a designarr jueces y llevar al Congreso a sus representantes, llevando a la nación a un estado de total postración moral y que con el correr de los años siguieron condujeron al país a la situación en la que hoy se encuentra, con personajes de toda clase, pagando condenas judiciales o atendiendo el llamado de la justicia para aclarar sus presuntos vínculos en hechos de corrupción.
Con el narcotráfico y la corrupción, está ocurriendo lo que ocurre con el niño al que todo se le permite, convirtiéndose, por lo general, en un hombre sin ley.
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